Básicamente, el tema es este. En una cajita: Pones el color y precio de los productos de Ikea, añades los gadgets de Muji y algunos objetos de tiendas de “bromas” de los 90s y lo mezclas todo: Tachan! Te sale TIGER.

Su código de conducta es una de las cosas que hace que TIGER sea una marca que nos encaje en nuestro blog, además de todo lo bonito y barato que venden.

Esta marca danesa importa artículos de fabricantes y agentes de países asiáticos y occidentales que fabrican sus productos bajo unos estrictos controles, no sólo de calidad, sinó a nivel cualitativo respecto a cómo trabajan los empleados de las empresas donde compran, qué materiales utilizan y de dónde proceden, etc. Según ellos: todas basadas en normas mínimas reconocidas internacionalmente en materia de derechos humanos, condiciones laborales y protección del medio ambiente), así como la Declaración Universal de Derechos Humanos, los convenios fundamentales elaborados por la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y la Declaración de Río (declaración de la ONU sobre desarrollo sostenible).

El concepto Tiger se basa en la venta de artículos innovadores y sencillos, de gran calidad y a precios muy competitivos. Ya han empezado a aparecer como setas en nuestras ciudades. Os recomendamos echar un ojo, porque podéis encontrar joyitas como éstas: